Carlo Acutis:Un milennial en camino a la santidad

El Santo de Internet

Por Natalia Amaya

Carlo, un chico normal con sus defectos y virtudes, luchó por colocar a Dios en el centro de su vida y encontró en Internet una poderosa herramienta para evangelizar. Su vida, marcada por un amor apasionado a la Eucaristía, es una invitación a la santidad incluso en la era digital.

El inicio de un camino lleno de luz

Antonia Salzano, la madre de Carlo, relata cómo su hijo fue su salvación. Proveniente de una familia intelectual y alejada de la fe, Antonia había asistido a misa únicamente tres veces en su vida: en su bautizo, su primera comunión y su boda. Fue Carlo, con apenas cuatro años, quien la llevó a entrar a las iglesias para saludar a Jesús en la cruz. Movida por las preguntas profundas de su hijo que comenzó a hacerle desde muy temprana edad, Antonia tomó clases de teología y comenzó un proceso de conversión que transformó su vida. Por eso, Antonia se refiere a Carlo como su “pequeño salvador”.

Esta historia no sería posible sin la intervención de Beata, la niñera polaca de la familia, devota de Santa Faustina Kowalska y con un gran amor por el Pontífice de ese momento, hoy San Juan Pablo II, quien introdujo a Carlo a la fe católica desde pequeño. La semilla que ella plantó floreció en un niño cuya piedad no dejaba de asombrar.

“Mi autopista hacia el Cielo”.

A los siete años, Carlo recibió su primera comunión en el silencio del monasterio de Bernaga en Perego, un momento que marcó el inicio de su amor profundo por la Eucaristía. Desde entonces, Carlo asistía a misa diaria, rezaba el rosario y pasaba tiempo en adoración. “No hablo con palabras, solo me recuesto sobre su pecho, como San Juan en la Última Cena”, decía al describir su forma de orar. Además de asistir a la cita con Jesús diariamente, Carlo destinaba 10 minutos antes o después de cada Eucaristía a adorar al Señor en el Sagrario.

“María es la única mujer de mi vida”.

Carlo también tenía un profundo amor por la Virgen María, a quien se refería como “la única mujer de su vida”. Por esto, rezaba el Rosario todos los días y se consagró a su Inmaculado Corazón, además de visitar Santuarios como el de Fátima. Así mismo, Carlo contaba constantemente con su Ángel de la Guarda, recomendando en sus escritos que nuestro Ángel Custodio debería ser nuestro “mejor amigo”. También tenía devociones como ofrecer ayunos y sacrificios a San Miguel Arcángel. Por esto, entre sus viajes favoritos estaban aquellos en los que iba a visitar el Santuario de San Miguel Arcángel en Italia (Monte Sant’Angelo).

Carlo también buscaba confesarse cada semana pues procuraba tener siempre su alma limpia y agradable a Dios. Para explicar este Sacramento, como catequista de niños de primera comunión, Carlo escribió “nuestra alma es como un globo aerostático. Si existiese un pecado mortal, el alma caería a la tierra y la confesión sería como el fuego. Es necesario confesarse a menudo”. 

Dones al servicio de la Iglesia y los demás.

Carlo no solo vivió su fe de manera personal, sino que la compartió con el mundo. Inspirado por la Feria de Rimini, el mayor evento cultural católico italiano, Carlo emprendió a los 11 años un ambicioso proyecto: documentar los milagros eucarísticos alrededor del mundo. Este esfuerzo resultó en una exposición que abarca 20 países y 160 paneles, disponible en línea en la webwww.miracolieucaristici.org.

Con una dedicación asombrosa, Carlo pasó horas investigando y agotó tres computadoras mientras trabajaba. Incluso pidió a sus padres que lo acompañaran en un viaje por Italia y Europa para recolectar material fotográfico. Eso sí, les pedía alojarse en hoteles cercanos a una Iglesia para no faltar a su encuentro diario con Jesús en la Eucaristía. Todo este esfuerzo tenía un solo objetivo: que más personas comprendieran que “la Eucaristía es lo más increíble del mundo”.

Un joven con luchas y virtudes

Carlo también tenía sus luchas. Le encantaban la Nutella y los helados, y siempre buscaba fortalecer la virtud de la templanza en su vida. Un ejemplo de ésto fue que, al comer en exceso aquello que le gustaba, comenzó a ganar peso y decidió dejar de comer sus dulces favoritos, no solo para cuidar su salud, sino también como un ofrecimiento a Dios. Otro ejemplo claro fue cuando sus padres le regalaron un PlayStation. Investigando sobre esto, Carlo descubrió que en Estados Unidos había muchos jóvenes afectados por la adicción a los videojuegos. Por ello, decidió limitarse a jugar solo una hora a la semana, un ejercicio que le ayudaba a mantenerse equilibrado. También llevaba un diario donde evaluaba su comportamiento y se comprometía a mejorar constantemente.

Además, Carlo tenía un carácter alegre que a veces lo llevaba a hacer el “payaso” en clase, pero luchó por moderarse. Su madre recuerda su frase:“¿De qué sirve ganar mil batallas si no puedes vencer tus propias pasiones? La verdadera batalla tiene lugar dentro de nosotros mismos”.

Impacto en los demás

Su caridad también destacaba. Con sus primeros ahorros, compró un saco de dormir para un habitante de calle que veía camino a misa. También pedía a quienes ayudaban en su casa con las tareas diarias, a cocinar platos extra y salía a repartirlos a los más necesitados. En sus notas escribió: “La tristeza es dirigir la mirada hacia uno mismo, la felicidad es dirigir la mirada hacia Dios”.

Además, Carlo no solo transformó la vida de su madre, sino también la de quienes lo rodeaban. Su amistad con Rajesh, un empleado hindú de la casa, fue tan profunda que llevó a Rajesh a convertirse al cristianismo. Carlo también era consciente de la dignidad del cuerpo como templo del Espíritu Santo, y animaba a sus compañeros a vivir en castidad.

Su madre recuerda con orgullo cómo Carlo usaba Internet para evangelizar. “Hay algo muy oscuro en Internet, pero Carlo demostró que la tecnología puede ser una herramienta poderosa para el bien”.

Los milagros de la beatificación y próxima canonización de Carlo Acutis

En 2010, cuatro años después de su muerte, ocurrió el milagro que llevó a Carlo a la beatificación. Un niño brasileño con una malformación en el páncreas que le causaba vómitos constantes, tocó una reliquia de Carlo y quedó completamente curado.

Por su parte,el Papa Francisco aprobó el 23 de mayo de 2024 el milagro atribuido a la intercesión del Beato Carlo Acutis, lo que permitirá su canonización. Este milagro ocurrió en Italia y tuvo como protagonista a Valeria Valverde, una joven costarricense de 21 años.

En julio de 2022, mientras estudiaba en Florencia, Valeria sufrió un grave accidente de bicicleta que le provocó un traumatismo craneal crítico. Fue sometida a una craneotomía de urgencia, pero su situación era tan crítica que los médicos advirtieron a su familia que podía fallecer en cualquier momento.

El 8 de julio, la madre de Valeria, Liliana, peregrinó a Asís y rezó ante la tumba de Carlo Acutis, dejando una carta con su petición escrita. Esa misma tarde, Valeria comenzó a respirar espontáneamente y al día siguiente recuperó movilidad en sus extremidades y parte del habla. En solo diez días, fue dada de alta de la unidad de cuidados intensivos, y un TAC mostró que la hemorragia cerebral había desaparecido completamente.

Contra todo pronóstico, Valeria pasó apenas una semana en fisioterapia y, en septiembre de 2022, peregrinó junto a su madre a la tumba de Carlo para agradecer su milagrosa curación.

El legado eterno de Carlo

Carlo falleció a los 15 años víctima de leucemia fulminante, ofreciendo sus sufrimientos por el Señor, el Papa y la Iglesia. Su funeral estuvo lleno de personas sin hogar y necesitadas, a quienes Carlo ayudó en secreto. Hoy, Carlo nos recuerda que “todos nacen como originales, pero muchos mueren como fotocopias”. Su vida es un testimonio de que la santidad es posible incluso en la era digital. El joven amante de la Eucaristía será próximamente declarado santo, un ejemplo de que, con Dios, la verdadera felicidad y la eternidad están al alcance de todos.

Carlo ha sido canonizado por el Papa León XIV el 7 de septiembre del 2025 en Roma junto con Pier Giorgio.

Si quieres estar informado sobre las últimas noticias de Carlo Acutis, visita el sitio oficial de la Asociación Carlo Acutis https://www.carloacutis.com/

Haz la novena a SAN CARLO ACUTIS

Oración inicial.
Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te adoro profundamente y te doy gracias por todos los favores y las gracias con las que has enriquecido el alma de tu Santo Carlo Acutis durante sus 15 años vividos en esta tierra y, por los méritos de este amado ángel de la juventud, concédeme la gracia que ardientemente te pido (se dice la gracia que se desea alcanzar).

Rezar a continuación el día que corresponda:

Día 1

“No yo, sino Dios”

San Carlo Acutis, que has hecho de tu vida una continua renuncia y anonadamiento, concédeme la gracia de buscar las cosas del Cielo y despreciar aquellas que pasan.

Amén.

Se recitan como agradecimiento a Dios por los dones concedidos a Carlo en sus 15 años de vida terrenal: 5 Padre Nuestro, 5 Ave María, 5 Gloria al Padre.

Día 2

“Estar siempre unido a Jesús, ese es mi proyecto de vida”

San Carlo Acutis, que has vivido en el Corazón de Jesús, concédeme la gracia de cumplir, en su totalidad, este proyecto de amor según el Corazón de Dios.

Amén.

Se recitan como agradecimiento a Dios por los dones concedidos a Carlo en sus 15 años de vida terrenal: 5 Padre Nuestro, 5 Ave María, 5 Gloria al Padre.

Día 3

“Pide continuamente ayuda a tu Ángel de la Guarda que debe convertirse en tu mejor amigo”

San Carlo Acutis, que has buscado, ya en este mundo, la compañía de los Santos Ángeles, concédeme la gracia de vivir con rectitud como lo desea mi Ángel de la Guarda.

Amén.

Se recitan como agradecimiento a Dios por los dones concedidos a Carlo en sus 15 años de vida terrenal: 5 Padre Nuestro, 5 Ave María, 5 Gloria al Padre.

Día 4

“Nuestra alma es como un globo aerostático… Si existiese un pecado mortal, el alma caería a la tierra y la confesión sería como el fuego… Es necesario confesarse a menudo”

San Carlo Acutis, que has vivido de forma ejemplar este sacramento de reconciliación, concédeme la gracia de acercarme con frecuencia a la confesión con un arrepentimiento profundo.

Amén.

Se recitan como agradecimiento a Dios por los dones concedidos a Carlo en sus 15 años de vida terrenal: 5 Padre Nuestro, 5 Ave María, 5 Gloria al Padre.

Día 5

“La tristeza es dirigir la mirada hacia uno mismo. La felicidad es dirigir la mirada a Dios”

San Carlo Acutis, que nunca has apartado la mirada de Jesús, tu gran amor, concédeme la gracia de vivir ya en este mundo esta verdadera felicidad.

Amén.

Se recitan como agradecimiento a Dios por los dones concedidos a Carlo en sus 15 años de vida terrenal: 5 Padre Nuestro, 5 Ave María, 5 Gloria al Padre.

Día 6

“Lo único por lo que debemos rogar a Dios en nuestras oraciones es por tener ganas de ser santos”

San Carlo Acutis, que siempre has sido capaz de pedir a Dios lo que es esencial, concédeme la gracia de un profundo deseo del Cielo.

Amén.

Se recitan como agradecimiento a Dios por los dones concedidos a Carlo en sus 15 años de vida terrenal: 5 Padre Nuestro, 5 Ave María, 5 Gloria al Padre.

Día 7

“La Virgen María es la única Mujer de mi vida”

San Carlo Acutis, que has amado a la Virgen María más que a nadie, concédeme la gracia de responder al amor de esta Madre tan dulce y tan buena.

Amén.

Se recitan como agradecimiento a Dios por los dones concedidos a Carlo en sus 15 años de vida terrenal: 5 Padre Nuestro, 5 Ave María, 5 Gloria al Padre.

Día 8

“La Eucaristía es mi autopista hacia el Cielo”

San Carlo Acutis, que siempre buscabas a tu Jesús oculto en el Sagrario, concédeme la gracia de un profundo fervor eucarístico.

Amén.

Se recitan como agradecimiento a Dios por los dones concedidos a Carlo en sus 15 años de vida terrenal: 5 Padre Nuestro, 5 Ave María, 5 Gloria al Padre.

Día 9

“Estoy contento de morir porque he vivido mi vida sin malgastar ni un solo minuto de ella en cosas que no le gustan a Dios”

San Carlo Acutis, concédeme la gracia de las gracias, es decir, la perseverancia final y una muerte santa.

Amén.

Se recitan como agradecimiento a Dios por los dones concedidos a Carlo en sus 15 años de vida terrenal: 5 Padre Nuestro, 5 Ave María, 5 Gloria al Padre.

 

Oración final.
Dios Padre de Misericordia, gracias por haber elevado a la gloria de los altares a este tu Santo Carlo Acutis, para que para que por medio de él Tú estés más glorificado. Gracias por el honor de invocarlo Santo, pues él siempre ha cumplido tu voluntad en todas las cosas y por sus méritos concédeme la gracia que ardientemente deseo. Amén.

También puedes encontrar el enlace a la novena de Pier Giorgio Frassati, quien fue canonizado junto con Carlo por el Papa León XIV.

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